Negociando la forma de pago con clientes en el extranjero
Cuando se trata de trabajar para nuevos clientes, uno de los primeros temores en aflorar es el miedo a ser estafados, desgraciadamente son tantos los casos en donde se ha entregado el 100% del trabajo y se ha recibido el 0% del dinero, que estos, no son temores infundados.
Bueno, despierten, porque del lado del cliente sucede exactamente lo mismo, el posee prácticamente los mismos miedos que nosotros, también son incontables los casos en donde de se ha pagado por servicios que nunca finalizaron. Por tal motivo tanto clientes como freelancers incurren en el mismo error: Los primeros intentar pagar el 100% del dinero una vez que el trabajo está correctamente finalizado y los segundos solicitar más del 50% del costo del trabajo por adelantado. De esta forma decididamente nadie va a querer hacer negocios con ninguno de los de los dos.
Hay distintas formas de salvar este inconveniente, la primera medida es solicitar referencias, generalmente los freelancer estamos acostumbrados a que nos pidan referencias comerciales, o al menos un portfolio, pero cuidado porque no todos los clientes se toman a bien que uno pida saber quien lo recomienda o que trabajos de diseño ha encarado con otro estudio, así que sean inteligentes a la hora de preguntar o indagar esta información. Otra medida es contratar clientes en el extranjero a través de sitios que se encarguen de administrar la reputación de los usuarios, como Linkedin o TrabajoFreelance. De esta forma podremos ver que comentarios o recomendaciones recibe nuestro posible cliente de otros usuarios.
Partiendo el proyecto en 4 etapas
Habiendo salvado parcialmente el tema de la desconfianza llegamos al tema de los honorarios. Generalmente para que el nuevo cliente se sienta seguro yo utilizo como método, dividir el proyecto en 4 o más etapas solicitando cobrar el 100% de la misma una vez finalizada. Por ejemplo: Supongamos que un cliente solicita la realización de un carro de compras montado sobre la plataforma magneto, las cuatro etapas serían las siguientes:
- Mockup del sitio (boceto de la web finalizada)
- Instalación y Configuración del sistema
- Carga de datos o Instalación de componentes
- Configuración SEO
De esta forma al finalizar cada etapa, que tiene que estar perfectamente documentada y pactada de antemano con el cliente, cobraría el 25% del total del presupuesto.
Con este método, si bien es cierto que el desarrollador corre con el riego, este se minimiza al no depender de porcentajes importantes.
Si poseen otros métodos por favor no duden en comunicármelo, seguramente algunos deben ser más interesantes y útiles que este.